Anhelo dormirme entre tus brazos
Y sentir las caricias de tus manos.
Anhelo un te amo susurrado al oído
Un te amo, dulce, tierno y tibio.
Anhelo contemplarme en tus ojos brillantes
Y saciarme tan solo con besarte.
Pero a veces los anhelos ya no son sueños por cumplir
Solo se estancan y transformar en un loco frenesí
Y si el fuego no se alimenta con fuego
Su llama en cenizas se ha de convertir.
Porque nuestro amor no es una batalla vencida
Al contrario, es un combate que se lucha día a día
Que se nutre de detalles y caricias,
De pasión…tú sabes vida mía…
Pero que irónico se vuelve el amor
El que pierde es siempre el que mas da
Y solo ganan aquellos que en medida se saben entregar
Porque el que da todo lo perderá
Pero el que sabe recibir y en justa medida entregar
Lastimado nunca saldrá.
¡¡Mi cielo!! No dejemos que esta batalla
Nuestro amor haga perecer
y que esta batalla se vuelva
Batalla perdida
Haz mi cuerpo estremecer
Haz mi alma y corazón arder
Pero no dejes que tu vaivén
Transforme este amor mío
Es vano recuerdo del ayer.
